Reflexiones después de una semana con la RYA

Cómo muchos de vosotros ya sabéis no hará más de dos semanas que volvimos con el título cruising instructor bajo el brazo. Y más importante que el certificado tal vez sea la experiencia vivida, el hecho de ver cómo los demás enseñan a navegar.

No es ningún secreto que entre los profesionales del sector náutico, hay muchos que pensamos que nuestro sistema formativo tiene mucho que mejorar. No voy a predicar que lo suyo es perfecto y que nosotros somos unos incapaces, ni mucho menos, pero tras la experiencia de ver cómo quieren que sean sus formadores no puedo más que reafirmarme en que nuestro sistema esta mal enfocado. Intentaré resumirlo en varios puntos:

-Formación práctica vs formación teórica. - Basamos nuestras titulaciones en exámenes teóricos, ellos en pruebas prácticas sobre el barco. El resultado de este sistema es que en nuestro entorno todos conocemos algún capitán de yate (es un mero ejemplo) que no sabe llevar una embarcación a su amarre o que sería incapaz de entrar a vela en un puerto ante una emergencia. Es difícil encontrar lo mismo en el lado británico. Quizás no saben calcularte una distancia a partir de la altura de un faro pero es seguro que presentaran habilidades suficientes en el control del barco.

-Ratio alumnos-instructor. La RYA no acepta que se impartan cursos con más de 5 alumnos por instructor. Se entiende que no se puede dar una formación correcta con más alumnos. ¿Creéis que pasa lo mismo en nuestro país?

-Control del instructor y de su planificación. Hay un seguimiento y una estructura de cómo dar los cursos. Si bien aquí muchos patrones hacen lo mismo, depende de la voluntad del patrón. Muchas veces las prácticas se convierten en un paseo más o menos agradable.

-Tienen un programa reducido. Una de las máximas para los instructores es no dar demasiada información al alumno. Debe ser poca, buena e útil. Si les sobrecargas, el alumno intenta llegar y falla, con la consiguiente desmoralización.

-El alumno paga por aprender. Todo instructor en este país se ha encontrado con alguien que intenta pagar e no ir a las prácticas (seguro que también se dan casos), cuántas veces nos han pedido acabar antes de hora, etc... Y seguro que también se dan casos allá, pero si no demuestras tu habilidad al examinador, no tienes título. En definitiva, muchos de nuestros alumnos ven los cursos como un engorroso trámite en lugar de una oportunidad de aprender.

-Feedback. Quizás la palabra más utilizada en todos los cursos y procedimientos. Recabar opiniones y mejorar procesos forma parte obligatoria de cualquier curso, lo que a mi entender, mantiene cierta tensión en favor de la calidad. En toda mi carrera como docente no he recibido un feedback detallado (ni yo lo he dado), solamente recibes felicitaciones si los alumnos han aprendido y lo han pasado bien. 

-No todo el mundo que sabe navegar sabe enseñar a navegar. Yo pude empezar a dar clases en este país en cuánto tuve la titulación náutica pero nunca nadie me ha enseñado que técnicas puedo utilizar, con qué herramientas cuento, etc... Para poder ser instructor de la RYA he tenido, entre otras cosas demostrar mis habilidades para transmitir conocimientos y me han corregido y pulido hasta que han considerado que encajaba en el perfil que desean.

Unas cuantas diferencias que si nos las tomamos constructivamente nos ayudaría a ser mejores.