Formación náutica: trimado de la mayor I

Nos gustaría remarcar que en estos posts de trimados, damos nuestras opiniones basadas en nuestra experiencia personal. Intentamos (no siempre con éxito) dar instrucciones y consejos prácticos con el objetivo de ser entendidos y probados tanto por los apasionados de las regatas, como los cruceristas o estudiantes noveles. Creemos que compartir conocimiento enriquece tanto al emisor como al receptor. Y lo cierto es que estamos más que contentos con el feedback recibido. Por favor, no dejéis de comentar, preguntar, corregir. 

La mayor es la vela principal por varias razones: es la más usada y es la que, por motivos de seguridad, debemos estar siempre pendientes de ella, pues puede gobernar la embarcación por encima del timón… Es muy importante que siempre haya una persona cerca de la escota para controlar escora, para poder caer rápidamente, para orzar más... Un buen control de la mayor es el primer estándar de seguridad de la navegación a vela.

Navega seguro: no te alejes demasiado de la escota de la mayor ni dejes a nadie a su cargo sin una mínima preparación.

En la mayor podremos ajustar: drizapajaríntrapa (contra de mayor), cuningham, puño de amura (en barcos de regata), carro de mayor, escota, flexión del mástil (backstay) y rizos.

DRIZA

Como ya hemos comentado en otras ocasiones, la tensión de la driza es muy importante para determinar la forma de la vela en la que trabajamos, particularmente en su parte delantera, el grátil. Así, si damos mucha tensión, la mayor tendrá mas bolsa y más adelantada (el grátil es curvo), y si dejamos poca tensión, se aplana la entrada y se retrasa la bolsa. La mayoría de velas, tienen unas líneas, (líneas de trimado) normalmente de color azul, perpendiculares al grátil, para poder ver bien dónde y cuánta bolsa tenemos.

Las bandas azules que recorren la vela nos indican la posición y profundidad de la bolsa. No las ignores: un barco mal trimado se puede convertir en un potro desbocado.

Las bandas azules que recorren la vela nos indican la posición y profundidad de la bolsa. No las ignores: un barco mal trimado se puede convertir en un potro desbocado.

Como siempre, dependerá del tipo de embarcación en la que navegamos, pero recordad que la bolsa adelantada y con cierta profundidad, da mucha potencia pero hace escorar el barco y perjudica el ángulo de ceñida. Bolsa adelantada y profunda: marcha corta, ideal para arrancar, para navegar el oleaje; grátil plano: marcha más larga, ideal para ceñir más cuando ya se tiene la velocidad deseada.  

Navega seguro: un barco sin la potencia necesaria se gobierna con dificultad y puede ser dominado por una mar formada.

PAJARIN

Regula la profundidad (bolsa) del tercio inferior de la mayor. Como siempre es mejor “pasarse” de suelto y darle más bolsa aunque en el caso de la mayor, si vamos muy pasados (el barco es difícil de gobernar, se va de orzada, etc...) se puede dar mucha tensión hasta dejarla “plana” (recordad que con el génova tener un pujamen totalmente plano no es aconsejable).

Navega seguro: bolsa e intensidad de viento son inversamente proporcionales.

TRAPA

En ceñida se deja templada (que no trabaje, lo haremos todo con el carro de la mayor y la escota). Es con rumbos abiertos que adquiere su importancia. ¿Qué tensión hay que darle? La tensión variará en función de la intensidad del viento. Si hay poca intensidad, la ajustaremos de tal manera que los catavientos de la baluma “salgan” y se “metan” todos a la vez. Me explico. Si dejamos la trapa muy suelta, la botavara sube y la baluma queda muy abierta (mucho twist), de forma que la parte superior de la vela, esta mucho más abierta que la parte inferior. En este caso, los catavientos inferiores se “meterian” detrás de la vela, mientras que los medios y superiores saldrían. Para corregirlo, iríamos cazando trapa para cerrar el twist de la baluma, hasta ver que todos van iguales: si cazáramos demasiado la escota todos los catavientos se meterían detrás de la vela y al largar escota, llegaría un punto donde saldrían todos a la vez (superiores, intermedios e inferiores). Así es como rinde más la vela y es aconsejable trimarla de esta manera con vientos flojos y medios, pero en días de viento fuerte y racheado se nos hace muy difícil controlar el barco (porque la baluma al estar cerrada, hace escorar la embarcación y esta se va de orzada), por lo que es muy aconsejable amollar la trapa. El barco será mucho mas dócil y la botavara se elevará, haciendo mas difícil que esta toque el agua al escorar.

NAVEGA SEGURO: Trapa amollada con viento fuerte.

 

En unos dias, seguiremos con el resto de ajustes: no queremos empachos inútiles.

 

Oriol Forn

Director deportivo de Sail and Sea Barcelona