Patrón portuario: el mejor de los cursos profesionales.

Cuando acaba la temporada es la hora de la formación. En el sector náutico, como en tantos otros, las titulaciones, renovaciones y especialidades se convierte en una carrera contrarreloj: los cambios de legislación son tan frecuentes que a menudo te das cuenta que te estas quedando atrás. Es cuando llega el invierno que conseguimos tener algo de tiempo para estudiar. Cómo te pares, te quedas atrás... así que bienvenido el invierno.

En ocasiones, durante los cursos profesionales que impartimos en Yacht Point de Barcelona, los alumnos me preguntan cuál es, en mi opinión, la mejor opción, cuál es, del abanico de posibilidades de opciones profesionales (pper, portuario, altura...) el título más rentable. Y mi opinión siempre es tajante: si te planteas trabajar en la náutica pero quieres dormir en casa, el de Patrón Portuario, es con diferencia el mejor. Y por varias razones.

La primera es la duración del curso: 150 horas, de las cuales 40 son prácticas. Te quedan 110 horas para un amplio temario de navegación, seguridad, mecánica e inglés. El ritmo es intensivo, no hay que engañarse (quien algo quiere algo le cuesta), pero asequible sin lugar a dudas. No se trata de una formación de filigranas teóricas. Es la base esencial que debería tener cualquier profesional de la mar. No serás un técnico del radar pero sabrás utilizarlo correctamente y dominarás el manejo de las cartas náuticas. No podrás montar un negocio de mecánica náutica pero sabrás hacerle el mantenimiento a tu motor así cómo diagnosticar las averías más comunes. Vida real, ni más ni menos. Y a partir de esta base, cada uno llegará donde quiera-pueda.

 

En un sector donde el exceso de formación teórica nos hace en ocasiones torpes en la práctica, este título me parece un ejercicio de sentido común. Es cierto que nos es un título para los que aspiran a recorrer mundo (para eso ya tenemos la escuela Náutico-pesquera y la facultad), pero es un título ideal para instalaciones portuarias, actividades de charter, buceo y un largo etc. 

Otra razón para mi predilección son los 12 meses de embarque. Sí, ya sé, que hay mil dificultades para embarcarse donde uno quiere, pero no son los 24 meses que se pide para otras titulaciones. Hay algún título profesional, argumentareis, que no necesita embarque, solamente una declaración responsable de las millas navegadas. A mi parecer tan poco control raya la imprudencia: no hay que olvidar que por lo general transportamos personas. Los embarques me parecen necesarios, esenciales. Hay mucho que aprender, nuestra actividad, aunque parezca idílica esta llena de imprevistos. Más nos vale ser prudentes y estar debidamente preparado.

¿Y qué encontramos detrás de esta formación? ¿A qué pueden aspirar los licenciados una vez cumplimentados los embarques? Podréis ser los patrones de embarcaciones de hasta 100 gt de arqueo bruto y poder llevar hasta 150 pasajeros, que no es poco. 

Se puede tomar como anécdota el caso de un compañero, Patrón de Altura, que en una etapa de su vida decidió asentarse un poco y aspirar a un trabajo en la Golondrinas de Barcelona. No lo consiguió, necesita estar habilitado para ejercer el mando de máquinas (era de puente). El puesto se lo llevó un Portuario, que aunque de formación limitada en comparación con mi amigo, sí que podía ejercer simultáneamente el mando en puente y máquinas. Mi amigo tuvo que embarcarse seis meses en máquinas para que le convalidaran el título.

En definitiva, si tenéis dudas, si no sabéis por donde comenzar, tomad la vía del Patrón Portuario y llegaréis a buen puerto.

Os adjunto un link de la escuela Yacht Point donde detallan las características del curso:

http://yachtpointbcn.com/patron-portuario/

Buena proa.

Dani de BIta